Sí: Steadyway, y toma tu medicación como punto de partida en vez de como una casilla más. La eliges en la configuración y de ahí salen la escalera de dosis, el intervalo y la vía: inyección semanal, inyección diaria o comprimido diario, más una opción de «fórmula magistral u otra» para un vial sin escalera autorizada.
Nueve tratamientos, no uno con variantes
Mounjaro, Zepbound, Wegovy, Ozempic, Trulicity, Saxenda, Victoza, Rybelsus y las fórmulas magistrales. No son nueve etiquetas sobre el mismo comportamiento: los intervalos cambian, las escaleras cambian, las ventanas fuera de la nevera van de catorce a cuarenta y dos días, y las reglas de la dosis olvidada no se parecen entre sí — dos de ellas ni siquiera responden a la misma pregunta.
Casi todas las herramientas de este terreno se construyeron para un tratamiento semanal y añadieron el resto después. Eso se nota donde menos se espera: un aviso semanal en un tratamiento diario, una adherencia calculada sobre 52 dosis al año, un recuento de existencias que cree que una pluma son cuatro dosis.
Cambiar de tratamiento no te cuesta el historial
Tu historial de peso es tuyo y no del fármaco: cruza el cambio intacto. El registro de dosis conserva qué te pusiste y cuándo, a ambos lados del cambio, que es justo el documento que querrá ver tu médico en la siguiente consulta y justo el que se pierde cuando se empieza una app nueva con cada receta nueva.
El peso, leído como tendencia
Una línea suavizada dentro de una banda de siete días, con tu ritmo de pérdida y dónde sitúa tu objetivo. Con un GLP-1 el peso baja a escalones —estancamientos, bajadas de golpe, oscilaciones de líquidos— y un número suelto por la mañana rara vez cuenta lo que de verdad está pasando.
Los efectos secundarios, por días desde la dosis
Ese es el eje que importa y que casi nadie ofrece. Ordenados así, tus síntomas se vuelven legibles al cabo de un par de ciclos: «el cansancio cae al día siguiente y las náuseas al otro» sale de tu propio historial y no de un hilo de foro.
Una dosis fuera de escalera sigue siendo una dosis
Las concentraciones autorizadas se ofrecen como atajo, nunca se imponen. Medio escalón, un vial magistral o una pauta escrita por tu médico son dosis reales, y la app registra el número que le des sin discutir. Una herramienta que rechaza una dosis porque no está en la ficha técnica es una herramienta que se abandona justo cuando más falta haría llevar el registro.
Sin conexión, y tuya
Todo lo que registras se escribe en el teléfono y se lee desde ahí: la app abre al instante y funciona en un avión. Una copia se sincroniza con tu cuenta como copia de seguridad, nunca como dependencia, y eliminar tu cuenta purga del todo la copia del servidor.